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Sekibaku (責縛) - Shoden (初段)
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Mas allá de los gustos y preferencias personales, hay una serie de parámetros que nos permiten evaluar objetivamente la calidad de una cuerda de yute para su uso en shibari.

La elección de la cuerda para shibari no es solo una cuestión estética, sino una decisión que influye directamente en la seguridad, la aplicación de la técnica y la experiencia en sí misma.

¿Qué debes saber para elegir con garantía?

¿Por qué yute?

Puestos a elegir unas cuerdas para la práctica del shibari, encontramos un gran número de materiales, tanto sintéticos como naturales, en diferentes presentaciones.

Casi tantos como argumentos a favor o en contra de cualquiera de ellos.

Pero las cuerdas de fibras naturales, y entre ellas el yute, son la elección favorita de muchos aficionados: unos por convicción y conocimiento, otros por "ser la que se usa" o "me recomendaron".

Incluso hay integristas que afirman que "solamente" se debe utilizar cuerda de tal o cual tipo.

Entonces, ¿qué características hacen destacable el yute como material para las cuerdas de shibari?

1. Resistencia a la tracción

Una cuerda de yute puede soportar grandes fuerzas sin romperse (dependiendo de su grosor), algo que debemos tener en cuenta si planteamos llevar a cabo técnicas que impliquen suspensión.

2. Baja elongación

El yute se estira apenas un 4 % bajo carga máxima, lo que evita que las cuerdas se deslicen o aflojen durante la sesión. Esta baja elongación permite mantener la tensión deseada.

3. (Relativamente) Bajo desgaste

Comparada con otras fibras vegetales (como el cáñamo), el yute tiene un menor desgaste por fricción, con lo que las cuerdas durarán más en usos con gran fricción como es el shibari.

4. Textura y agarre

La torsión y la propia textura de la cuerda de yute facilitan tanto su manejo fluido como la aplicación de técnicas que impliquen bloqueos o cambios de dirección de la tensión.

¿Cómo se determina la calidad de la cuerda de yute?

Una vez decididos a emplear cuerdas de yute en nuestra práctica del shibari, descubrimos que en el mercado (europeo) hay bastantes vendedores (realmente revendedores) que prometen que su cuerda es "la mejor" y la "más ajustada a la tradición japonesa".

Para poder tomar una decisión, debemos conocer cuáles son los parámetros técnicos y objetivos para determinar la calidad de las cuerdas.

Veamos algunos.

Calidad en el proceso de fabricación

Las cuerdas de yute para shibari se fabrican mediante un proceso de hilado y torsión.

En un primer paso, las fibras vegetales se torsionan para formar un hilo.

En este punto, la referencia para medir la calidad del hilo es su densidad lineal, expresada en tex, una medida directa que indica peso × longitud, en la que valores más altos indican hilos más pesados.

Por ejemplo:

  • 250 tex significa que 1000 metros de este hilo pesan 250 gramos.
  • Un hilo de 250 tex es relativamente delgado.
  • Un hilo de 900 tex es más grueso, ya que tiene mayor masa por unidad de longitud para un mismo calibre.

Nota: realmente la industria cordelera del yute que habitualmente manejamos en shibari utiliza el sistema de medidas imperial (yardas, libras, etc.), heredado de la Compañía Británica de Indias. Para facilitar al público hispanohablante la lectura, los valores de los ejemplos se expresan en sistema métrico decimal, por lo que no toméis los valores indicados como fiables, son una referencia para entender los conceptos.

Entendemos entonces que un hilo con mayor densidad será más resistente, pero no siempre es así, ya que hay otros factores que influyen en su calidad.

El primero es la uniformidad de la densidad (variación en el conteo), que mide la uniformidad en el grosor y densidad del hilo a lo largo de toda su extensión.

A mayor uniformidad, mayor calidad, lo que se reflejará en la resistencia a la tracción y el desgaste de la cuerda.

No hay referencias industriales específicas para el shibari, pero por ejemplo, en la industria textil, el baremo para los hilos empleados en alfombras de primera calidad implica una variación inferior al 2 %.

Que un hilo sea irregular en su densidad supone un mayor índice de puntos débiles en los que podrá romper, desgastarse o deshilacharse.

Single o Multi PLY

El hilo puede estar formado por una capa de fibras (single-ply) o varias (multi-ply).

Para aumentar la resistencia del hilo, en ocasiones se torsiona en varias capas, de forma que genera un efecto torque que le otorga mayor resistencia teórica.

Dos hilos de 3,5 pueden ser retorcidos, formando un hilo de 2 capas para un total teórico de 7, expresándose como 7/2, donde 7 es la densidad y 2 el número de capas.

Con lo que estos hilos serían al menos el doble de resistentes, pero hay factores que complican esto.

Si las fibras vegetales que componen cada hilo no son iguales, es decir, no proceden de una misma parte de la planta, de una misma cosecha, y han seguido el mismo procesado y curado al mismo tiempo, tendrán propiedades diferentes.

Vigilar este y otros factores en la producción, y sobre todo en países con situaciones socioeconómicas como las de Bangladesh, es complicado y conlleva un incremento de costes.

En este sentido, la cuerda procedente de la Unión Europea que emplea la alta industria textil y del mueble italiana ofrece una altísima calidad, pero también multiplica por 100 o incluso mil su precio frente a productos nominalmente idénticos ofrecidos en el mercado asiático.

Por lo tanto, un hilo single-ply con mayor uniformidad en la densidad, origen y tratamiento de sus fibras puede llegar a ser más resistente y duradera que hilos multi-ply que no cumplen estos requisitos.

El problema de que los hilos no mantengan uniformidad en los materiales es que distintas hebras del hilo tendrán distinto comportamiento al aplicar fuerzas o fricciones, con lo que unas hebras se elongarán, otras no; unas romperán ante una fuerza y otras lo resistirán, haciendo que la cuerda tenga un comportamiento caprichoso e imprevisible.

Tres torsiones alternas

Y si hasta aquí el simple torsionado del hilo ya ofrece varios parámetros que pueden afectar a la calidad de la cuerda, no olvidemos que solo es el primer nivel en el proceso de fabricación.

Las hebras o fibras vegetales se torsionan (dirección 1) formando hilos.

Los hilos se torsionan (dirección 2, contraria a la anterior) formando cordones (también llamados torones o cordeles).

Finalmente, los cordones se torsionan (vuelta a dirección 1) formando la cuerda.

Torsión vs Trenzado

Preparando este artículo encontré algunas incongruencias en el uso común de los términos torsión y trenzado para referirse al proceso de fabricación de las cuerdas.

Cuerda de torsión (layered rope): también llamadas "cuerdas de torón" (torcida), que es la que recomendamos para su uso en shibari, está hecha torsionando los "torones" en dirección opuesta a como se torsionaron los hilos. Es una cuerda que busca resistencia.

Cuerda trenzada (braided rope): los cordones se entrecruzan como si fuera una trenza (sin torsión principal), más suave y flexible.

Mecanizado del proceso

Sin duda a todos nos gustaría emplear cuerdas manufacturadas, de producción ecológica y que apoyen la economía local de los campesinos de tal o cual lugar… y sí, un artesano podrá, sin duda, elaborar una cuerda que reúna, cumpla y supere todos los requisitos de calidad anteriormente citados, ¿pero estás dispuesto a pagar el precio? .

Garantizar la uniformidad en la calidad, en la producción y un suministro suficiente para atender a la demanda del mercado a unos precios accesibles requiere de procesos mecanizados e industrializados, así como de un volumen y escala que permitan que la actividad sea rentable y conveniente para todas las partes.

En la producción mecanizada es más sencillo aplicar medidas para el control de la calidad, estandarizar procesos y ofrecer garantías demostrables.

Bueno, eso puede ser cierto en Europa, pero en lugares como Bangladesh no lo es tanto.

Factores culturales, logísticos, económicos e imponderables de todo tipo pueden afectar seriamente a la calidad de la cuerda.

Por poner un ejemplo, una diferencia sustancial en el costo del aceite vegetal para lubricar la maquinaria frente al mineral hará que el fabricante opte por utilizar estos últimos, produciendo cuerdas con olor a petróleo y presencia de JBO.

El mantenimiento y calibración de las máquinas implicadas en el proceso fabril también es clave, y una de las consecuencias más frustrantes para usuarios y revendedores es la inconsistencia en calibres en las cuerdas de algunos proveedores.

Nueva anotación lingüística: deberíamos referirnos a "calibre" y no diámetro de las cuerdas. Ya que es una medida que se toma en máquina y no en la propia cuerda.

Transporte y almacenaje

Llevar las cuerdas fabricadas en Bangladesh hasta cualquier punto del mundo significa pasar por el entramado comercial más complejo y potente del mundo, lo que antes fue la ruta de la seda, ahora es la ruta del contenedor marino.

Y nuevamente, la economía y la escala de negocio son la clave. Enviar un metro de cuerda será proporcionalmente infinitamente más caro que enviar un contenedor de 20 toneladas.

Así pues, la cuerda se almacena en naves o cobertizos, se mete en contenedores, se carga en barcos y, tras semanas en el mar, llega a puerto donde es descargada y enviada a los almacenes del distribuidor.

Este proceso puede implicar desde unas semanas a varios años desde que la cuerda sale de fábrica hasta que llega al punto de venta.

Obviamente, el trato, su exposición a la luz y humedad, la presencia de ácaros, hongos, insectos o roedores, y el mismo paso del tiempo afectarán al estado de conservación de la cuerda.

Al fin y al cabo es un material orgánico.

La forma en que el almacenaje y transporte afectan a la calidad de la cuerda que recibimos es determinante.

Puede ser la mejor cuerda del mundo al salir de fábrica, pero si pasa dos años en un contenedor húmedo, no servirá para nada.

Cómo medir la calidad de la cuerda

Ahora ya sabemos qué factores influyen en la calidad objetiva de una cuerda para shibari.

Pero ¿cómo puede el usuario verificar la calidad de una cuerda antes de comprarla?

Respuesta corta: no puede. Tendrá que fiarse de lo que le digan o solicitar pruebas, información o documentación que avale la promesa comercial del vendedor.

Respuesta larga (solo aplicable con la cuerda en sus manos): cortar un metro de cuerda, destrenzarla, hasta separar sus hilos, pesarlos, medirlos, observar su densidad detalladamente, así como la presencia de impurezas, analizar en un laboratorio el material en busca de materiales tóxicos y determinar genéticamente la variedad y origen del cultivo.

Quizás sea demasiado para una simple cuerda para unos atados ocasionales, ¿no crees?

Vendedores y proveedores de confianza

No conozco ningún caso de vendedor de cuerda que controle todo el proceso; todos revendemos (me incluyo) producto distribuido por un importador, que a su vez lo adquiere, con suerte, a un fabricante.

El "con suerte" es en referencia a quienes adquieren el producto en mercados tipo "Ali-Baba", donde cualquier trazabilidad es inviable.

Nuestro proveedor de cuerdas nos comenta que vigila y supervisa presencialmente todo el proceso, desde el cultivo y la cosecha hasta el almacenaje, pasando por la preparación de las fibras y la fabricación de las cuerdas.

Habiéndose asociado con un fabricante y montando su propia estructura logística para la distribución desde la fábrica a todo el mundo, y en muchas ocasiones se encuentra con grandes problemas para hacer entender a productores, cosechadores o fabricantes los requisitos y su importancia.

Y no es que sean tontos y no quieran entender, es que durante los últimos milenios se viene cultivando, cosechando y fabricando cuerda para usos agrícolas, industriales y textiles, y los requisitos de estos sectores, así como los modelos económicos implicados, eran muy distintos a los que puede tener el sector "shibari".

Con lo que al cliente final no le queda otra opción realista que confiar en quien le vende las cuerdas.

En nuestro caso, quien nos provee de cuerdas nos aporta documentación y resultados de análisis, por lo podemos que afirmar que las cuerdas que actualmente ofrecemos fueron fabricadas en el ciclo 23-24 en Bangladesh a partir de yute de la variedad tossa (Corchorus olitorius), cultivado en la misma región donde se fabrican, que en el proceso se emplea aceite de soja para lubricar la maquinaria y que, una vez fabricadas, son enviadas directamente a Europa, donde el rango de rotación del stock es elevado.

En la práctica, de los más de dos kilómetros de cuerda que hemos comprado y distribuido a este proveedor, podemos afirmar que la calidad es uniforme, no hay variaciones de un rollo a otro, no hay presencia de impurezas de ningún tipo, ni de nudos o irregularidades apreciables a simple vista.

La tensión y consistencia de la cuerda es muy buena comparándola con la ofrecida por otros proveedores, absolutamente superior a productos ofertados bajo nombres míticos (no hace falta nombrarlos, ¿verdad?) y en un año de uso intensivo de la cuerda para mis clases y prácticas personales, no aprecio deterioro alguno en la cuerda.

Indicadores de calidad en cuerdas de yute

No todas las cuerdas de yute son iguales. Estos factores determinan su desempeño en shibari:

  1. Uniformidad de las fibras (CV):
    La variación de conteo (CV) mide la consistencia del grosor. Un CV de ±2.5% indica una producción de alta calidad, con pocos puntos débiles.

Visualmente,es difícil diferenciar un hilo de 14 libras de uno de 15 libras. La única forma de estimar el conteo de yute en una cuerda es midiendo el diámetro de la cuerda, contando los hilos y calculando inversamente, aunque seguirá siendo una estimación.

  1. Control de la torsión:
    Una torsión óptima asegura que las fibras se mantengan unidas sin deformarse. Demasiada torsión provoca rigidez excesiva; poca torsión, desgaste prematuro.

  2. Procesos de estirado:
    Las fibras pasan por etapas de estirado para lograr un grosor homogéneo. Esto reduce irregularidades que podrían causar roturas durante el uso.

Mantenimiento y seguridad

La vida útil de las cuerdas de yute depende de su cuidado:

  • Inspección constante:
    Busca hilos rotos, manchas de humedad o signos de desgaste antes de cada uso.

  • Limpieza adecuada:
    Si es necesario. Lávalas con agua tibia y jabón neutro, y sécalas al aire libre (evita el sol directo). No usar secadoras ni productos químicos.

  • Almacenamiento:
    Guárdate en un lugar seco y oscuro, enrolladas en forma plana para prevenir torsiones innecesarias.

Ten cuidado con los sonidos que pueda hacer tu cuerda bajo carga. Especialmente tras un procesamiento en húmedo, puedes escuchar crujidos. Estos son generados por roturas de elongación en los filamentos y, aunque pueden sonar "lindos", deterioran la resistencia general de la cuerda.

Si escuchas un sonido de "desgarro" y la cuerda se alarga con la carga, es una muy mala señal, generalmente causada por fibra inferior o material preprocesado (por ejemplo, blanqueado). Por seguridad, estas cuerdas no deben usarse para suspensiones.

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