La primera gran verdad que debes saber antes de empezar tu aprendizaje de la técnica del shibari es que no consiste en aprender a hacer nudos ni figuras complejas con las cuerdas.
La segunda gran verdad es que se trata precisamente de una técnica, no de un talento. Por lo tanto, no importan ni tu habilidad ni tu condición física (obviamente, dentro de unos amplios límites). Los resultados que obtengas serán proporcionales a tu esfuerzo y dedicación.
Además, debes tener en cuenta que la práctica del shibari entraña riesgos. Hacerlo sin las garantías necesarias puede provocar desde lesiones físicas hasta problemas en las relaciones o, peor aún, situaciones de abuso.
Con todo esto en mente y, sobre todo, para minimizar los riesgos de la práctica erótica del shibari, una formación de calidad es fundamental.
En internet es fácil encontrar tutoriales y guías que casi siempre se centran en cómo hacer tal o cual nudo o figura con las cuerdas. Eso puede estar muy bien si tu intención es hacer un nudo o una figura con cuerdas, pero no sirve de nada si lo que quieres es mantener una interacción erótica satisfactoria con otra persona.
Las bases y fundamentos del sekibaku pueden estudiarse en línea. Sin embargo, no cometas el error de querer hacer todas las clases seguidas. Permite que el tiempo asiente los conceptos y conocimientos.
Una habilidad manual simple, como puede ser hacer un nudo sencillo, requiere unas 200 repeticiones para comenzar a fijarse en tu memoria muscular. Además, es necesario descansar y tener una vida.
Por ese motivo, este curso no se basa en tutoriales que sigues a tu aire, sino en clases en las que los instructores pueden supervisar, corregir y aconsejar a ambos participantes.
En nuestro dojo, reconocemos la importancia de ambas perspectivas: quien ata y quien es atado deben estar en un mismo plano. Por ello, el curso incluye técnicas y ejercicios específicos para cada rol, lo que permite a los estudiantes desarrollar una comprensión más profunda de su papel dentro del contexto erótico.
Esta formación no se centra solo en el aprendizaje técnico, sino que también está diseñada para enriquecer las vivencias personales y fomentar una erótica adaptativa, respetuosa y consciente.
Erótica y comunicación
Este curso no solo enseña a atar, sino que también busca desarrollar las interacciones eróticas dentro de la dinámica de pareja, utilizando el shibari como herramienta para un mejor entendimiento de los deseos y necesidades mutuos.
Por lo tanto, esta formación va más allá de las técnicas tradicionales de atado; es una oportunidad para comprender mejor los deseos mutuos y fortalecer la comunicación desde una perspectiva erótica.
Trabajaremos sobre el conocimiento, tanto de uno mismo como de la otra persona. No se trata solo de cuerdas, sino de una oportunidad para explorar, compartir y comprender mejor las necesidades y deseos mutuos.