El shibari, por su propia naturaleza, no es una práctica completamente segura, ya que incluso en sus formas más simples implica riesgos significativos.
Por lo tanto, es necesario actuar con precaución y adquirir un conocimiento profundo sobre esta práctica, comprendiendo sus implicaciones, riesgos y posibles consecuencias.
Solo esta forma podremos integrarlo en nuestra vivencia erótica de manera controlada y responsable.
Al igual que protegemos nuestra integridad física, desarrollar estrategias de protección a nuestra “salud” emocional es necesario para disfrutar de vivencias satisfactorias.
En esta clase nos vamos a centrar en los riesgos comunes a las técnicas de cuerda, a lo largo del curso, para cada técnica en particular se explican los riesgos inherentes.
En esta lección, nos enfocaremos en los riesgos anatómicos principales que se presentan al practicar el shibari y en cómo prevenirlos.
La seguridad en el shibari no es una opción; es un elemento fundamental que debemos priorizar. En este artículo, abordaremos una serie de aspectos generales que se recomienda aplicar en todas las prácticas.