Entendemos por pareja a dos personas con confianza mutua suficiente para compartir un proceso de aprendizaje en el que tendrán que autoanalizarse, confrontarse, comunicarse, corregirse y aceptarse tal como son.
La formación que impartimos se centra en el uso del shibari dentro del contexto erótico y, específicamente, en cómo aplicarlo en la interacción erótica entre, al menos, dos personas.
Dicho esto, técnicamente se puede participar en la formación a título individual (las tarifas indicadas son por inscripción al curso, independientemente de si es una o dos personas), pero las clases prácticas serán inviables si no tienes a otra persona con la que «atar».
Nuestro método de enseñanza requiere de dos personas en la clase (una ata y otra es atada, pudiendo cambiar de rol) y busca establecer dinámicas de comunicación entre ambos.
Por lo tanto, participar en solitario o cambiar de pareja de clase en clase no es lo más indicado.