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Curso Online de Shibari Erótico en Español
SHIBARI DOJO | YAGAMI RYU | #MSAFE

En esta lección trabajaremos sobre las restricciones anatómicas y las primeras formas de atadura, antes de iniciar las prácticas os recomendamos revisar estos consejos.

Advertencias de seguridad previas

  • Las técnicas de restricción son peligrosas, hay riesgo de lesión. La prudencia y la seguridad NO son opcionales.
  • Las técnicas de restricción que enseñamos NO deben doler. Si duele es que lo estás haciendo mal. El principio de restricción anatómica se fundamenta en la activación muscular, función incompatible con el dolor.
  • No se trata de una pelea ni de un castigo. No hay que dominar, vencer, o doblegar. Solamente limitar el movimiento.
  • Adaptar la técnica a cada cuerpo es un requisito. Para ello debes conocer algunos fundamentos anatómicos.
  • No imites lo que ves en vídeo, ni aquí ni en otra parte. No funciona así.
  • Recuerda, estamos practicando técnicas que aplicaremos en un entorno erótico. Piensa si todo lo que estás haciendo puedes trasponerse a tal situación y si sería satisfactorio o no.

Esto es fundamental

No intentéis copiar las reacciones que se muestran en tutoriales, demos o espectáculos.

No esperéis obtener lo que os parece que está sucediendo a otras personas. No sois vosotros los que están en el vídeo o en el escenario.

Y aunque lo fueseis, no esperéis replicar dos veces la misma vivencia.

Se trata de que aprendáis a escuchar y entender al cuerpo y al deseo, tanto de quién ata como de quien es atado.

La restricción anatómica se construye manteniendo las articulaciones dentro de su rango dinámico activo.

Nunca, nunca, debemos llevarlas a su rango pasivo.

Al hacerlo, los músculos asociados a esa articulación dejarán de soportar las fuerzas aplicadas, pasando a hacerlo los tendones primero, y los ligamentos después, con el riesgo de lesión que esto supone.

Restricción progresiva

No intentéis aplicar una restricción "elaborada y completa" de un tirón. La restricción no es el destino, es el camino.

Es recomendable disfrutar de cada paso que damos. Pararnos a escuchar no es una opción, estamos en un diálogo.

¿Cuál es el objetivo entonces?

Explorar nuestros deseos y conocernos mejor (como individuos y como dos personas interactuando juntas) para así poder satisfacer esos deseos.

Proceso

Planificar

¿Qué queremos conseguir? ¿Cómo hacerlo? ¿De qué forma? Antes de dar cualquier paso, tenemos que pensar y tener clara nuestra intención, la forma de llevarla a cabo, y posibles alternativas, objeciones o inconvenientes que puedan surgir.

De forma abstracta, pero también personalizando. No será igual con una persona que con otra, en un día que en otro. Tener las ideas claras es requisito para poder adaptarse.

Visualizar

El segundo paso es visualizar lo que vamos a hacer. No fantasear, sino visualizar.

Ejecutar

Una vez recorridos los pasos anteriores, ponemos en práctica lo que tenemos en mente. Posiblemente, la realidad coque con nuestra visualización idealizada.

Aquí es donde comienza el aprendizaje. Afrontar y resolver cada situación.

Este procedimiento es muy recomendable aplicarlo a cada paso y movimiento.

En el aprendizaje del shibari es necesario descomponer cada técnica en sus “pasos” y practicar cada uno de forma individual, poco a poco. Progresando a medida que tenemos dominado el paso anterior.

Consejos para la práctica

Diferenciar práctica con fines de estudio de juego erótico.

La práctica requiere que ambas personas estén plenamente conscientes. Pendiente la persona atada de su cuerpo, y la persona que ata verificando que la técnica cumple su función.

El feedback mutuo, claro y conciso es fundamental para aprender y mejorar.

Recordatorio: LA RESTRICCIÓN NO DUELE. Si duele lo estáis haciendo mal. La restricción si supone una carga de estrés físico, ya que la musculatura se mantiene activa. Atención a ello, la forma física de cada una de las personas determinará el efecto y duración que tenga esa activación.

Precauciones

A medida que progresamos en el curso, las técnicas se vuelven más complejas.

Supervisión y adaptación

Los textos de apoyo publicados en la plataforma online y los vídeos son material de estudio y repaso.

La explicación detallada, personalizada y adaptada a vosotros de la técnica os la ofrecemos en la clase online y en las consultas, donde podemos observar cómo lo estáis haciendo, detectar problemas y ofrecer soluciones.

La supervisión de los instructores asegura que las técnicas se realicen correctamente y de manera segura. Los movimientos más avanzados requieren una precisión y control y normalmente correcciones en tiempo real y ajustes de la técnica para adaptarla a las circunstancias y anatomía de cada persona.

Recuerda:
La seguridad y la correcta ejecución de las técnicas son prioridades absolutas.

Avanzar sin la preparación adecuada o sin la guía de un instructor puede resultar en una práctica ineficaz o incluso en lesiones.

Advertencias

  • Practicar restricciones anatómicas es un ejercicio físico intenso. Practicar a medida de vuestras capacidades, mejor dicho, de las capacidades de la persona más débil, o con menor condición física.
  • Siempre debemos adaptarnos, saber llevar la técnica a la realidad con la que nos encontramos.
  • Procurad practicar en un espacio amplio. Tened cuidado con los muebles, las paredes, puertas y otros objetos presentes en la estancia donde practicáis. Si no disponéis de un espacio apropiado podéis ir a un parque, a una playa, ...

Consejos y recomendaciones

  • No es de esperar que manejéis con soltura una técnica ni en un día ni en un mes, lleva su tiempo, tanto para comprenderla como para asimilarla.
  • Ser persistentes y conscientes en la práctica os hará mejorar vuestro shibari de forma notable en menos tiempo del que os imagináis. Pero no hay soluciones mágicas que garanticen resultados en un breve periodo de tiempo.
  • Para poder trabajar sobre una técnica es necesario haber practicado los ejercicios anteriores, y entenderlos. Y no, no intentéis hacer los ejercicios de una lección justo después de hacer por primera vez los de la lección anterior.
  • Trabajar sobre cada ejercicio unas semanas, hasta que los entendáis y vuestro cuerpo adquiera memoria muscular. Vuestro cerebro debe entender qué es lo que le estáis pidiendo al cuerpo. Solo entonces vais a poder pasar al siguiente ejercicio.
  • Un consejo válido para todos los ejercicios del curso. Las repeticiones en series de 5. Cinco repeticiones en una dirección, pausa, cinco repeticiones en la otra dirección (o con la otra mano, etc.), y descanso.
  • Las habilidades no se van a fijar mejor por repetir 54 veces seguidas el ejercicio. Es preferible hacer 1 serie de 5 cada día de forma constante antes que 10 series una vez y no volver a trabajar sobre ese ejercicio en varios meses.
  • Espaciar la práctica dejando al menos 72 horas entre cada una. El cerebro necesita de un tiempo para procesar e integrar nuevos conocimientos, aunque sea formas de no hacer las cosas.

Paciencia

La práctica de la técnica, sobre todo las primeras veces, puede ser muy fatigosa para la persona atada y frustrante para la persona que ata.

Calma, paso a paso, no intentéis un número de repeticiones elevado.

Es importante comprender las claves biomecánicas, ya que es la única forma de aplicarla con seguridad y poder adaptarla a todo tipo de cuerpos.

Ojo, a medida que practicáis el rango dinámico aumentará. Adaptación.

Conceptos a tener en cuenta

Conectar

Conectar no es algo mágico que suceda por intercesión del amor o el espíritu santo.

La forma de acercarse, la actitud, la seguridad, la firmeza o suavidad en los movimientos, el análisis de la otra persona, la honestidad y una intención clara harán más fácil «conectar».

Todo esto, requiere un esfuerzo por parte de la persona que ata, poniendo todo el foco en la persona atada, anteponiéndola a su ego.

Mantener

Una vez se establece el contacto físico entre la persona que ata y la persona atada, debe mantenerse hasta el final de la sesión, bien sea con las manos, bien con otras partes de cuerpo o con la cuerda.

Enlazar

Empleamos el término “enlazar” y no “vincular” para referirnos a crear un lazo de comunicación entre dos personas, que va de una a otra y vuelve. Un ciclo que se repite continuamente durante toda la sesión.

Los vínculos, en el área emocional, no son compatibles con la exploración activa del deseo erótico.

Este enlace, también se establece a nivel físico, creando un "circuito cinético" entre ambas personas, compartiendo su GRP (Fuerza de Reacción del Suelo).

Escuchar

Parte clave de la comunicación, y más en una conversación, es escuchar.

La persona que ata debe estar atenta a la forma en que la persona atada reacciona a cada una de sus acciones.

Seguir

En el sentido de que una vez que se escucha, hay que seguir la conversación, mantener el hilo de la misma, adaptar las acciones a la respuesta recibida.

Los movimientos deben también mantener esa linealidad. Una dirección, una intensidad (creciente o decreciente, pero lineal), el mensaje ha de ser claro y ante cada "respuesta", el dialogo debe continuar.

Gestionar

En todo momento, ha de ser la persona que ata quien gestiona la sesión, no imponiendo, no dominando, sino modulando la expresión emocional de la persona atada.

Estimular

En un encuentro erótico no hay lugar a los movimientos fríos, dubitativos o innecesarios. La estimulación (siempre indirecta) es clave en la gestión.

Sugerir

Durante todo el curso, nos referiremos a este concepto como inducir o iniciar el movimiento. Es una forma de gestión y escucha.

Sugerir de forma no explicita una acción y esperar la respuesta para dar el siguiente paso.

Subir y Bajar

Adecuarse al momento, para encaminarlo hacia el siguiente.

Cuando se trabaja sobre la técnica, es importante identificar y evitar sus vicios o defectos, que son:

  • La unilateralidad, es decir, manejar a la persona atada sin escuchar ni atender su deseo o su anatomía.
  • El uso de la fuerza física como lenguaje y herramienta de gestión.
  • La pérdida de contacto o de control sobre la movilidad y conducta de la persona atada.
  • Y la resistencia a la restricción, por parte de la persona atada, lo que viene a ser una trasposición de la unilateralidad desde la parte atada.

Riesgos

El riesgo de la restricción anatómica, sobre todo si no somos expertos en artes marciales, es que podemos causar severas lesiones.

Estas lesiones no se suelen manifestar en el momento de la práctica. Hace falta ser realmente brutos para ello. Posiblemente, una mala técnica no cause ni tan siquiera molestias a la persona atada en el momento.

Pero el daño en los tejidos blancos se estará produciendo igualmente. Nos referimos a tendones, ligamentos y otras estructuras asociadas a las articulaciones.

El problema de estos daños "no visibles" es que son acumulativos. Nuestro cuerpo actúa aquí como las baterías de los teléfonos móviles, tiene efecto memoria.

Y cuando somos jóvenes, o estamos en una gran condición física, esos daños se pueden recuperar paulatinamente. Pero con la edad, o ciertas condiciones físicas, la recuperación será cada vez menos significativa, por lo que iremos acumulando daños.

Con el paso del tiempo estos daños sufridos practicando shibari sin sentido, sumados a otros adquiridos en otras actividades de nuestra vida, se acabarán manifestando, bien sea como prolapsos, incontinencias, caídas y fracturas, o dolores crónicos y limitaciones en nuestra movilidad cotidiana.

Como consideramos que no hay razón alguna para poner en peligro el bienestar y la salud de una persona a cambio de un juego erótico, es por lo que insistimos tanto en una correcta ejecución de las técnicas.

Observad Atentamente

En esta lección del curso abordamos restricciones y ataduras en la parte superior del cuerpo, sobre todo, llevando brazos atrás.

Estas son algunas claves anatómicas a vigilar:

  1. Apertura de los hombros: Los hombros deben «abrirse» hacia atrás. Si permanecen «cerrados», hacia adelante, al recibir el cuerpo fuerzas no podrá reclutar musculatura apropiada para gestionarlas y las absorberá con las articulaciones.
  2. Escápulas planas: Las escápulas deben permanecer planas sobre la caja torácica. Si no es así, la estabilidad de las articulaciones del hombro se verá comprometida.
  3. Costillas alineadas: Las costillas no deben sobresalir hacia adelante (de la cadera); de lo contrario, la persona atada no podrá activar adecuadamente su core, lo que resultará en una desactivación del suelo pélvico.
  4. Pelvis neutra: La pelvis debe mantenerse en una alineación neutral, sin arqueo en la zona lumbar. Una pelvis en posición neutra asegura que las fuerzas se distribuyan correctamente, evitando cargas innecesarias en zonas como las lumbares o cervicales.

Tensión y Supervisión Constante

A través de la observación atenta y la corrección constante, podemos garantizar una práctica segura y eficaz, optimizando la activación muscular y la estabilidad articular en cada movimiento.

Quien ata debe mantener una tensión constante en intensidad y dirección. La dirección puede ajustarse ligeramente, pero desde el principio debe ser firme.

Se debe supervisar continuamente que el cuerpo de la persona atada no esté realizando compensaciones indeseadas. Si se detectan compensaciones, es necesario retroceder y ajustar mejor la activación y los movimientos.

Evitar Posturas Inadecuadas

No busques las formas de “caja” que suelen verse en algunas fotos, con los codos doblados.

En la mayoría de los casos, las personas occidentales no pueden mantener la activación y estabilidad articular en esas posiciones debido a diferencias estructurales y de movilidad.

Recomendaciones finales

Si notamos algún músculo cargado o aparece dolor, no insistáis y parad. Lo más probable es que haya algún error en la ejecución y de continuar, estaríamos corriendo el riesgo de provocar lesiones.

Pensad que estos ejercicios son como un baile entre quien ata y quien es atado. No se trata de ayudar ni de oponerse, sino de acompañarse.

Una vez entendáis el funcionamiento de una técnica sencilla, y encontréis la forma de incorporarla a vuestras interacciones, tan solo se trata de añadir más técnicas hasta construir una escena completa. Pero de una en una y siempre sobre seguro.

Recordar: la seguridad no es una opción. Es un requisito.

Si os surgen dudas, podéis preguntarnos utilizando los medios que hemos puesto a vuestra disposición.

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