¿Qué es Sekibaku?

Creado por el atador japonés Yagami Ren, este estilo de shibari busca la satisfacción del deseo erótico de los participantes. Llendo más allá de la estética de las ataduras.

Se trata de un estilo basado en el uso de la lógica y que combina técnicas heredadas de las artes marciales tradicionales con conceptos y conocimientos científicos actualizados.

El Sekibaku es singular en su enfoque: cada sesión es única. Las técnicas se adaptan y aplican de manera diferente en cada interacción, lo que permite que cada experiencia sea diferente a todas las demás, personal y novedosa.

Este enfoque resalta la adaptabilidad y la capacidad de personalizar el Sekibaku, convirtiéndolo en un shibari accesible para todas las personas, independientemente de sus circunstancias, condición física o grado de experiencia.

Igualmente, se destaca por su minimalismo. No hay elementos superfluos; cada acción y técnica tiene un propósito específico, orientado a la satisfacción del deseo de cada uno de los participantes.

Y no, no diremos que se trata de «una forma de comunicación y expresión de las emociones en la pareja», eso sería falso. Para el sekibaku y para cualquier otra forma de shibari.

La comunicación entre personas requiere de expresión verbal cara a cara en un ejercicio de honestidad y responsabilidad personal.

Lo que nos lleva al requisito principal para practicar sekibaku: la honestidad.

Pero, ¿a qué nos referimos con honestidad? ¿Decir la verdad? Es más que eso.

Por honestidad nos referimos a la honestidad con uno mismo, al ejercicio de auto explorarse, de hacer el esfuerzo por conocerse mejor uno mismo, de ponerse en tela de juicio y contrastarse con su yo pasado y con lo que espera de uno mismo para el futuro. En resumen, CONOCERSE.

Y este puede ser un paso duro para muchas personas, que llegados a este punto son incapaces de confrontarse y, por tanto, incapaces de progresar en la práctica y estudio del sekibaku.

El segundo requisito, deriva de este. ACEPTARSE, muchas veces enunciado como "intención clara", y es que para tener clara cuál es la intención que tenemos ante una sesión, primero hemos de conocernos, y luego aceptarnos tal y como somos. Solamente así podremos satisfacer nuestros deseos.

Nuevamente, esto puede ser un hándicap para algunas personas. Si no te ves capaz de autoanalizarte, conocerte y aceptarte. Este no es un estilo de shibari para ti. No se trata de hacer bonitas formas con las cuerdas.

Se trata de confrontar las propias emociones y gestionarlas ANTES de pretender gestionar las emociones de otra persona.

Estudio del Sekibaku

A diferencia de otros estilos de shibari cuyo aprendizaje pasa por memorizar y replicar patrones complejos y decorativos, el estudio del Sekibaku parte de la comprensión profunda de los principios técnicos empleados.

En Escuela de Shibari Shibari Dojo hemos desarrollado un método educativo que permite a los alumnos aplicar las enseñanzas recibidas en su vivencia erótica desde el primer día con seguridad y eficiencia.

Así, el estudiante no tiene que recordar complejos patrones de cuerdas, sino implementar en su vida y en su shibari sencillas habilidades y herramientas técnicas que, combinadas adecuadamente, le permitirán crear su propio shibari, hermoso y satisfactorio.