Sekibaku es el estilo de shibari del Yagami Ryu.
Una forma distinta de entender, aprender y practicar el shibari, con el objetivo central de explorar el deseo erótico de ambas partes por igual — quien ata y quien es atado.
En el Sekibaku ambas partes se sitúan en el mismo plano, con igual importancia y valor dentro de la práctica.
No existen roles, ni sujetos pasivos: los dos participantes son sujetos activos, lo que requiere que la comunicación entre ambos sea sincera y real, no metafórica ni supuesta.
Ello exige honestidad personal y autoconocimiento, condiciones imprescindibles para una vivencia sana y satisfactoria.
La adaptación es clave; quien ata debe adaptarse a la persona atada, a su condición física, a su estado anímico, también al momento y al devenir de la sesión.
Buscamos respuestas; no queremos llegar a ningún lugar concreto, no hay un objetivo predefinido. Tenemos que fluir y aplicar la técnica adecuada en cada momento.
Técnicamente, el Sekibaku se construye a partir de unas bases técnicas o fundamentos 「初級」 que se combinan para generar una amplia variedad de aplicaciones.
No trabaja con figuras ni patrones predeterminados: cada combinación permite al practicante construir un shibari propio y personal.
Las katas o formas son herramientas de estudio — para aprender técnicas o encadenar varias entre sí —, no guías rígidas ni secuencias obligatorias.
Como estilo, pone el foco en las personas y en su vivencia, no en la estética de la cuerda ni en efectos visuales.
En el Gijón Shibari Dojo enseñamos Sekibaku desde una perspectiva occidental, científica y estructurada, articulada a través del método #MSAFE:
- Científica: todas las técnicas se fundamentan en biomecánica, psicología, sexología y neurociencia, garantizando seguridad y eficacia.
- Racional y analítica: no se trata de memorizar figuras, sino de comprender los fundamentos para aplicarlos de forma adaptativa.
- Estructurada y personalizada: cada clase se adapta al ritmo, las necesidades y los objetivos de los alumnos. No hay dos sesiones iguales.
Conceptos clave del estilo
1. Fundamentos / Bases
Técnicas elementales que, combinadas, permiten crear múltiples variaciones de shibari. Constituyen la base del aprendizaje y de la práctica segura.
2. Katas / Formas
Secuencias diseñadas para estudiar una técnica específica o articular varias en un conjunto. No son patrones rígidos, sino herramientas de aprendizaje progresivo.
3. Aplicaciones
Procedimientos que integran fundamentos y katas, permitiendo aplicar la técnica de forma coherente y adaptativa a cada cuerpo y situación.
4. Enfoque
Principios que orientan la práctica: ambos participantes se sitúan siempre en un mismo plano, con igual responsabilidad y protagonismo; la seguridad física y emocional es prioritaria; y la técnica se adapta a cuerpos, experiencias y objetivos individuales.
5. Eficiencia
Cada técnica y combinación se enseña para que pueda ponerse en práctica de forma segura desde el primer día, integrando la vivencia erótica real y la interacción dentro de la pareja.
El Sekibaku es más que técnica: es un diálogo íntimo entre los participantes, un proceso en el que se exploran emociones y deseos de manera consciente.
Cada sesión permite descubrir matices del propio deseo y del de la pareja, enriqueciendo la vivencia erótica de forma consciente.
La secuencia propia del estilo estructura la sesión para garantizar seguridad y confianza, de modo que cualquier técnica aprendida pueda aplicarse desde el primer día con resultados satisfactorios, sin improvisación ni riesgos innecesarios.
Método de enseñanza en Gijón Shibari Dojo
En el dojo aplicamos el método #MSAFE, que adapta la enseñanza del Sekibaku al contexto occidental combinando rigor técnico con un enfoque científico, estructurado y seguro.
No se trabaja con recursos aislados: el Sekibaku es un estilo definido en formas, métodos y enfoques, donde cada clase se personaliza en función de los intereses, capacidades y experiencias de los alumnos.
La enseñanza permite aplicar de inmediato los conocimientos adquiridos, integrando teoría y práctica de forma progresiva. De este modo, cada alumno desarrolla su propio shibari — único y personal — dentro de un marco seguro y consciente.
El Sekibaku, tal como lo enseñamos, es una experiencia completa: técnica, consciente y erótica, sustentada en el conocimiento, la práctica responsable y la igualdad entre quienes participan.