Kanuki son aquellas cuerdas que desde atrás recogen las líneas del gote; veamos cuándo y cómo utilizarlas.
Cuando era joven, los maestros con los que estudiaba me decían que la función del kanuki era impedir que las líneas del gote o TK se deslizasen hacia arriba, saliéndose por encima del hombro y causando una situación peligrosa.
¡Peligroso era aprender con semejantes acémilas!
Obviamente, si en un gote o estructura similar las cuerdas se deslizan y mueven del sitio, sea hacia arriba o girando en torno al cuerpo, la atadura está mal hecha, mal diseñada, mal planteada y va a ser fuente de problemas.
Revisa la sección «Dificultades Comunes» para entender cómo una aplicación «cuadrada» de la cuerda, o una tensión inadecuada, van a complicar tus ataduras haciendo que aumente el riesgo de las mismas.
Debemos tener claro que cada parte, cada línea de un gote tiene una función y debe construirse de forma sólida y acorde con dicha función.
¿Cuál es la función del kanuki?
Su función en estas estructuras es ajustar la tensión, tanto de la cuerda como del cuerpo.
El proceso de atado, especialmente en juego erótico, puede demorarse y extenderse en el tiempo, y en esas situaciones es común que la tensión aplicada con cuidado al colocar la primera cuerda ya no esté ahí, sea necesario recuperarla.
Nota: normalmente, si pensamos hacer suspensiones o acrobacias, si se perdió la activación muscular en el proceso de atado, no deberíamos continuar; puede que la persona atada logre recuperarla, pero normalmente no es sostenible ni vuelve a «conectar» con las ataduras, con lo que será más rápido y seguro desatar, y volver a hacer correctamente la atadura de forma rápida, que tirar para adelante y confiar que todo vuelva a su sitio mágicamente.
Pero este es un curso enfocado en la vivencia erótica, por lo que nos centraremos en ese contexto, donde nos será fácil recuperar la activación muscular (tensión corporal) que necesitamos, y esta técnica de kanuki nos ayudará a recuperar la tensión de las cuerdas.
Construcción del kanuki paso a paso
Podemos aprovechar la cuerda sobrante de la segunda línea, o emplear una cuerda nueva. Como os guste y os sintáis cómodos.
En el caso de utilizar cuerda sobrante, el primer paso es «aislar» la estructura kanuki de todo lo anterior; para ello daremos una vuelta con la cuerda en torno al tallo.
Nota: en todo el proceso mantendremos la dirección de giro aplicada en el primer paso de cuerda de la primera línea. Es decir, si comenzamos girando a la izquierda, todos nuestros movimientos serán siempre hacia la izquierda; si fue a la derecha, esa será la dirección de giro para todos los pasos de cuerda.
Pasamos la cuerda por el espacio entre el brazo y el torso; si no hay espacio, ajustamos la postura del cuerpo para encontrarlo.
Con la cuerda en la parte delantera del cuerpo, veamos qué hace al cruzarse sobre cada una de las líneas.
Primero encontramos la línea inferior, la segunda cuerda; nos apoyamos en ella graciosamente, sin ejercer mucha fuerza, para tensarla un poco llevándola hacia el espacio entre cuerpo y brazo.
Luego la línea superior, primera cuerda; pasamos por debajo (cuidado con los pellizcos, la piel es muy sensible) y manejando la cuerda tiramos suave pero firmemente de la línea hacia abajo.
Volvemos por donde vinimos, y apoyamos la cuerda contra el costado de la persona atada, generando una información táctil que ayude a recobrar la activación muscular de esa zona.
Llegamos al tallo, y aislamos cada lado del kanuki con un giro en torno al mismo, de forma que las tensiones de un lado no afecten al otro.
Repetimos proceso en el otro lado y cerramos la atadura.