Estructura y funcionalidad de las figuras tipo Gote
En lecciones previas hemos visto conceptos y técnicas relacionados con estas formas.
Ahora vamos a estudiar en detalle el proceso de construcción paso a paso, entendiendo la finalidad de cada paso y la forma de aplicar la técnica para conseguir ese resultado específico, poniendo especial atención a los problemas y errores comunes, así como a los riesgos de una mala ejecución de la técnica en estas formas.
A pie de página encontraréis enlaces a algunos de los artículos dedicados previamente a las formas tipo Gote.
Finalidad del Gote
El Gote no es una restricción, a pesar de ser común la imagen de prisioneros con este tipo de ataduras.
De hecho, en una clase, Yagami Ren me mostró cómo librarse de esta atadura.
Se consigue dislocando un hombro, con lo que las cuerdas caen sin tensión y, una vez liberado, se vuelve a colocar el húmero en su sitio. No lo hagáis en casa, ni fuera tampoco.
La función del Gote es ofrecer apoyo a una restricción anatómica.
Para entenderlo, es como esas cintas que se ponen los deportistas o las fajas tradicionales empleadas en trabajos físicos, para ayudar al cuerpo a la hora de llevar a cabo un esfuerzo.
Ojo, no es una contención ni una protección, es más bien una indicación, un apoyo.
Esto quiere decir que, para que funcione como atadura, debemos partir de una buena base biomecánica.
Y es que la principal función de las formas Gote, desde las más básicas hasta las más complejas, es crear una «caja», un bloque en el cuerpo para facilitar su manejo y reparto de fuerzas.
Utilizo la palabra «caja» a propósito, ya que en inglés es común encontrar referencias a estas formas como box, y en cierta medida es una buena metáfora, ya que se busca manejar el torso (ojo, solo el torso, no el resto del cuerpo) como si fuera un bloque o caja.
Quienes tengan experiencia en Tai-Chi (o Chi-Kung) conocerán el concepto de «mover nubes». Esa también es una buena metáfora.
Ahora bien, ni las «cajas», rígidas, uniformes y pesadas, ni las «nubes», livianas, etéreas e intangibles, corresponden con las propiedades físicas del cuerpo humano, que por naturaleza es articulado, móvil y con diferentes consistencias (los huesos son más densos que los músculos, estos son más flexibles, el abdomen es más blando que el esternón, etc.).
En la práctica, tendremos que aprovechar las características del cuerpo humano, de sus estructuras y mecanismos, para conseguir un bloque estable que permita ciertos movimientos y soporte determinadas fuerzas.
Esto es algo que vemos con frecuencia en calistenia o en acrobacia.
Si una de nuestras premisas como escuela es adaptarnos, el tipo de Gote que realicemos y la técnica que apliquemos variarán según los movimientos y fuerzas que tengamos previsto aplicarle cuando lo utilicemos.
Si somos prudentes, mantendremos un generoso margen de seguridad.
Las escuelas o estilos de shibari más populares cuentan con sus propios Gote, pero lamentablemente ninguna parte del cuerpo en sí, sino que adaptan técnicas derivadas de determinados oficios: unas del manejo de fardos de tela o productos blandos, otras del manejo de bloques de madera, ladrillos u objetos rígidos.
Aquellas que se inspiran en las artes marciales tienen como consecuencia, más pronto que tarde, la luxación y lesión de la persona atada.
Restricción anatómica
Comenzamos por establecer una buena restricción anatómica en el torso, lo que implica estabilizar la articulación del hombro, en ambos lados.
Esta técnica se ha visto en repetidas ocasiones, por lo que sus fundamentos los damos por asimilados a estas alturas del curso.
No obstante, si encontráis problemas en esta parte tan importante de la aplicación técnica, consultadnos y veremos cómo trabajar para dominarla.
La activación muscular debe abarcar tanto los músculos asociados a la articulación del hombro (en pecho y espalda), algunos reteniendo y otros contrayendo, como las líneas que cruzan el core (abdomen) y la espalda, sin olvidar los glúteos como estabilizadores de la pelvis y la cadena muscular de las piernas para llevar y tomar energía del suelo.
Esta activación ha de ser proporcional a los requisitos de cada momento y de cada paso del proceso.
La persona atada debe modularla, lo que implica no estar demasiado «activa» cuando no es necesario, con el fin de reservar energías para cuando sí lo sea.
Tengamos en cuenta que la condición física y la capacidad de mantener la activación serán la medida para determinar la duración de la aplicación de esta (y cualquier otra) técnica.
Por ejemplo, muy pocas personas, incluso en óptima forma física y entrenadas en calistenia, podrán mantener su cuerpo en plena activación muscular más allá de dos o tres minutos.
Planteaos si, con vuestra condición física, vais a poder mantener la activación tanto tiempo.
Visualizad el proceso de atado de un takate, el habitual, y el tiempo que lleva hacerlo. Si os mantenéis en plena activación, no llegaréis con energía al momento de la suspensión.
Por eso, la persona atada debe modularse, ajustando su activación a los requisitos de cada momento.
Más adelante, en esta y otras lecciones, revisaremos los requisitos de cada fase y veremos algunas ideas para optimizarla.
Compensaciones
En este tipo de formas, las compensaciones (en el cuerpo de la persona atada) son uno de los mayores problemas.
Es fundamental trabajar conjuntamente para identificarlas y corregirlas.
Puntos a vigilar:
- Escápulas: deben estar «aplanadas», pegadas al cuerpo y apuntando hacia la columna.
- Costillas: no deben sobresalir por delante de la pelvis.
- Codos: la flexión de codos suele desactivar los músculos del brazo.
- Manos: manos inertes, colgantes, o al contrario, agarrando el brazo, son señal de que no se está creando un buen circuito cinético.
- Rodillas: bloqueadas, o apuntando hacia dentro o fuera, especialmente hacia dentro.
- Cervicales y lumbares: curvatura excesiva.
Un ejercicio visual es imaginar que sobre el cuerpo en Gote se derrama agua desde la cabeza y cae hacia el suelo.
Si algún punto sobresale o se genera algún vértice, el agua saltará lejos del cuerpo, salpicando.
Si todo está correcto, bajará de forma uniforme y fluida hacia el suelo.
Partes de la atadura
Nos referiremos aquí a los Gote del tipo «Akechi», inspirados en las formas utilizadas por este atador. En esta línea se encuentran los estilos de Nawashi Akechi Kana, Osada Steve, Hajime Kinoko o Yagami Ren.
Se diferencian de las formas empleadas en escuelas como la de Yukimura o Naka por no utilizar contratensiones, entre otros detalles.
Grilletes
Llamados en inglés cuffs, recurriremos a la palabra española «grillete» para nombrarlos.
Se trata de la atadura que recoge los antebrazos y fija la cuerda para iniciar la estructura.
Pueden ser uno que recoge ambos brazos o uno para cada brazo si no se llegan a cruzar atrás.
Evitemos llamarlos single column, ya que eso es un tipo de atadura, una base técnica, pero su aplicación aquí es más avanzada e implica otros conceptos.
Evitemos también fijarlos sobre las muñecas, ya que no es seguro.
Personalmente, al ser el inicio de la atadura, aprovecho su construcción para llevar los brazos atrás de forma orgánica.
Como es el principio de la atadura y luego suelo añadir más refuerzo, doy solamente una vuelta de cuerda.
Optar por una, dos o más vueltas de cuerda dependerá de la forma final a crear; no hay un canon aquí.
Mi recomendación: si es el inicio de la atadura y luego podemos añadir un refuerzo y mejor apoyo, usad solamente una vuelta.
Esto facilita mucho la tarea de quien ata.
En el videotutorial explico detalladamente cómo usar estos grilletes al principio y al final de la atadura.
Tallo o tronco
Es un símil vegetal: la línea de cuerda que queda en el centro de la atadura, situada sobre la columna vertebral, que puede ser más larga o apenas existente.
De ella parten las líneas de cuerda como si fueran ramas de un árbol.
No es tanto una línea estructural, un pilar, como una guía, referencia o punto de inflexión.
No soporta cargas, las distribuye.
Por seguir con el símil vegetal, es el tutor que indica al árbol la dirección en la que crecer.
Líneas o cuerdas
Es común referirse a las líneas como cuerdas; así, términos como «takate de 2 o 3 cuerdas» forman parte de la terminología común del shibari.
Con estos términos nos referimos a cada una de las «piezas» o partes estructurales de la atadura, que cumplen funciones diferenciadas entre sí, independientemente de las piezas de cuerda o vueltas que den al cuerpo. Su aplicación es secuencial, por lo que las nombramos numéricamente.
Primera línea
Es la base del Gote; ofrece apoyo en los antebrazos, facilitando la creación de un circuito cinético entre las articulaciones sacroilíaca y esternoclavicular.
Segunda línea
Esta línea, por el contrario, genera un desequilibrio en el balance, haciendo que la estructura «pese» más hacia el suelo, buscando una mayor respuesta hacia arriba por parte de la persona atada.
Si no vamos a conectar la atadura con una línea de vida ascendente, no es necesaria.
Tercera línea o tasuki
La hemos estudiado previamente como «tasuki».
Es una estructura cuya finalidad es ofrecer mayor estabilidad y soporte a la atadura y generar una activación aún mayor en la persona atada.
Puede usarse como simple «faja dorsal» e incluso sin la segunda línea, pero es especialmente interesante en suspensiones con transiciones.
Esto lo veremos más adelante en el curso, no adelantemos acontecimientos.
Nudos, bloqueos, fricciones y cerrojos
Nudos
Vamos a utilizar uno, sencillo, simple, para cerrar el grillete inicial, y ya no necesitaremos más.
Para cerrar la atadura, podemos hacer otro nudo simple si nos es cómodo, pero si las tensiones son correctas, bastará con enlazar la cuerda entre dos líneas tensas.
Obviamente, si vamos a practicar acrobacias o colgar del Gote, es mejor cerrar con un nudo simple y asegurarlo para que no se suelte con los movimientos esperados.
Fricciones
No utilizaremos fricciones como tal, pero sí el trenzado y la dirección de la cuerda para aprovechar su resistencia al movimiento y «congelar el tiempo» sin romper el movimiento o la tensión.
Bloqueos, frenos o kanukis
Llegados a este punto, olvidad todo lo visto, oído o imaginado sobre los kanukis.
No sirven para impedir que la línea de cuerda se deslice hacia arriba y se «salga» del cuerpo.
Eso se consigue gestionando la tensión en la cuerda y el cuerpo.
Son causa frecuente de lesión si se aplican erróneamente, en su construcción o en su aplicación.
Aquí señalo directamente la forma tradicional de kanuki enseñada por la escuela de Osada Steve.
Las funciones que les vamos a dar son ajustar la tensión en la cuerda y aumentar la activación muscular. Son un último ajuste antes de iniciar un movimiento o esfuerzo demandante.
Por supuesto, en estructuras sencillas, no destinadas a acrobacia o juego duro, son totalmente innecesarios y, puntualmente, contraproducentes.
Cerrojos
Son los bloqueos o cierres que conforman el «cogollo» central de la estructura y que actúan como reparto de fuerzas y energías.
En el Yagami ryu son característicos por su forma compleja, envolviendo una a una cada cuerda, mientras que Kinoko utiliza un doble cruzado en forma de X.
Solo tiene sentido utilizarlos cuando se usan dos o más líneas en el Gote.