El futumomo puede parecer una atadura inocua, pero como todas las técnicas empleadas en shibari entraña sus riesgos, que repasaremos en esta lección.
En la lección dedicada a presentar la forma desde la biomecánica ya comentamos algunos de los principales riesgos derivados de su construcción, pero aquí veremos algunos riesgos asociados a su uso.
Es muy común emplear esta atadura para suspensiones, lo cual en sí es bastante insensato.
Si bien el muslo, estructura anatómica central en esta forma, es un conjunto de músculos poderoso y resistente, no es tan versátil como puede parecer.
Es decir, solamente puede funcionar adecuadamente si tiene algo contra lo que ejercer fuerza, algo contra lo que empujar.
Cuando estamos de pie, ese apoyo y respuesta los obtenemos del suelo, pero al llevar el cuerpo a suspensión dicho apoyo desaparece y el cuerpo lo buscará en los circuitos cinéticos que pueda establecer entre sus músculos y las cuerdas.
Pero aquí hay un problema: si estamos en flexión de cadera, no vamos a poder activar la musculatura del muslo de forma adecuada como para impulsar o sostener el peso del cuerpo.
Así, es común ver suspensiones en las que una persona cuelga de un futumomo (o uno en cada pierna), totalmente en vertical, con las rodillas hacia arriba y la cabeza hacia el suelo.
Teorema del pollo asado
Con la imagen de un pollo asado en mente, es cuando os pido que hagáis un pequeño ejercicio mental, que llamaremos el «teorema del pollo asado».
Todos conocemos la facilidad con que sus huesos se desprenden del esqueleto al aplicar un leve tirón.
Ahora reemplazad mentalmente a la persona atada colgando de sus futumomo por un pollo asado.
Exactamente. Eso es lo que está sucediendo.
Todo el peso del cuerpo cuelga de los ligamentos que unen el fémur a la cadera, ya que ningún músculo está haciendo su trabajo en esa situación.
Y obviamente estos tejidos no están diseñados para tal propósito.
¿Van a causar lesión instantánea?
Normalmente no. Pero sí a causar daño en el tejido. Daño que es acumulativo.
Recordatorio: la primera causa de muerte en occidente en personas de más de 65 años es la fractura de cadera, que se produce en caídas por fallo estructural de la articulación.
Por lo tanto, evitemos ese tipo de acrobacias si no sabemos lo que estamos haciendo, cuál es la técnica adecuada y, sobre todo, sin ser conscientes de los riesgos que entraña.
¿Hay forma de hacer esa suspensión con seguridad?
Sí, manteniendo cierto ángulo que permita a la persona atada empujar con sus músculos contra las cuerdas, de forma que las fuerzas actúen en un vector tangencial y no vertical.
Esa es una técnica de acrobacia calisténica que requiere tanto preparación como condición física adecuada, y no forma parte del área de estudio de este curso.